
Días y noches gangsteriles. Búskeda en la bruma, búskeda de uno mismo y de las singularidades de siempre; las distinciones; las separaciones de género y klase. Apreciando los desvíos desde el borde de la karretera, apoyados en el kartel ke indika el límite de velocidad y ke parece invisible. Inmutable ante las palabras y los sonidos. Inconmovible ante la torpeza de extraños anónimos y konocidos, amigos, y adversarios. Las horas de fin de año suelen kerer aparecer komo rekonciliadoras de todo lo inhumano y askeroso de las horas anteriores. Noches de asko por las sonrisas de último minuto, por los gorritos paskueros y los renos plástikos del centro de Santiago. Noches gangsteriles en ke se debe pintar la ciudad blanko y negro.








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